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Elegir el nombre del bebé. Una dura tarea


Cuando pensamos en ser padres, a veces, no pensamos en lo que nos costará elegir el nombre de nuestro retoño. En el mejor de los casos, los padres lo tendrán claro desde el principio y es algo que no les dará mayores preocupaciones, pero la mayoría de las veces no es tan fácil y a los progenitores nos puede resultar una dura tarea, si encima terceros se intentan meter en la decisión, elegir el nombre del futuro bebé.





En nuestro caso, cuando decidimos que queríamos ser padres e iniciamos la búsqueda, la cosa llevaba tiempo decidida. Bueno, no del todo. Desde hace más de 10 años yo tenía claro que si algún día tenía un hijo éste se llamaría Carlos, como el hermano mayor de mi padre. A mi marido no le pareció mal cuando escuchó mis razones, ya que él se llama igual y a ninguno nos gusta que los niños se llamen como los padres. Pero el tema de las niñas era muy diferente, barajábamos varias posibilidades. Finalmente nos decidimos por Alba. Así que, esos serían los nombres.

A nosotros nos fue fácil elegir los nombres, pero es verdad que no nos evitamos diferentes comentarios y opiniones varias, disparatadas y divertidas. ¿Por qué? Bueno, tal vez debería deciros que ambos nos apellidamos Fernández. Así que ya podéis imaginaros... Que si debía llamarse Fernando. Además salía de cuentas para el día del Carmen, por lo que también nos dijeron que si era niña le pusiéramos ese nombre. Cuando finalmente nació en San Fermín, ya no hace falta que os diga más, ¿verdad?


yo al escuchar esos comentarios tan originales...

Si es cierto que cuando nos planteamos los nombres tuvimos en cuenta muchas cosas. Para empezar los arriba mencionados. Hay que tener mala leche para llamar Fernando Fernández Fernández a tu hijo, ¿no? De lo más importante que pensamos era el tema de la R. ¿Y si tenía frenillo corto? No sería capaz de decir su nombre sin que alguien se riera de él/ella si le llamábamos Raúl o Rocío. Otra de lo que tuvimos en cuenta, pero ya por gustos propios, era que no fuese un nombre largo, tipo Verónica o Alejandro. Al final acabarán siendo Vero y Alex. Y, siguiendo esta última premisa, que no fueran compuestos. Cuando le dijimos el nombre de la niña al cura, para el bautizo, lo primero que nos contestó era que no tenía santo. Mi marido rápidamente le dijo que igual ella era la primera Santa Alba. Se quedó sin palabras jajaja. Seguramente nos hubiera recomendado que le pusiéramos un María delante, no es la primera vez que algún cura lo deja caer (o lo impone).


Nosotros fuimos muy convencionales con el tema de los nombres. No pensamos en ninguno más original o raro. De unos años a esta parte se esta poniendo de moda poner los nombres de personajes de series o de famosos, incluyendo sus nombres artísticos. Es cierto que yo no me veo poniendo a mis hijos alguno de esos nombres. Aun que os reconozco que el de Arya si me gusta. No es mi personaje favorito de Juego de Tronos, pero el nombre en sí me gusta mucho.



Otro problema que podemos encontrarnos es el momento del Registro Civil ya que tenemos que tener en cuenta su artículo 192 que especifica:


"No se podrán imponer más de dos nombres simples o de uno compuesto. Cuando se impongan dos nombres simples, éstos se unirán por un guión y ambos se escribirán con mayúscula inicial.
Se considera que perjudican objetivamente a la persona los nombres propios que, por sí o en combinación con los apellidos, resultan contrarios al decoro.

La sustitución del nombre propio por su equivalente onomástico en cualquiera de las lenguas españolas requerirá, si no fuese notorio, que se acredite por los medios oportunos esta equivalencia y la grafía correcta del nombre solicitado."

Seguro que os habéis enterado de los padres que este verano han querido registrar a su hijo con el nombre de Lobo. Sí, tal cual. El funcionario lo rechazó y finalmente un juez les dijo que o ponían otro nombre o le asignarían uno. El problema es que en la Seguridad Social ya estaba registrado con ese nombre. Unos días después también se ha sabido que un chaval de 13 años también se llama Lobo. Pero en nombre compuesto. Juan Lobo. Sus padres le pusieron Juan de primero por si a él de mayor no le gustaba el de Lobo y quería evitar problemas, pero resulta que al chico le gusta y mucho. ¿Cómo segundo nombre si es válido pero como único no?

También se creó un debate en las redes. Estaban los que hacían bromas con ello y los que apoyaban a estos padres argumentando que si había hombres que se llamaban León, ¿por qué su hijo no podía llamarse Lobo? En parte tienen razón. Pero es cierto que llama la atención, pues no es un nombre común. El Registro Civil y el juez dicen que ese nombre podría dar problemas al bebé cuando vaya creciendo.

Pero, ¿cómo es posible que en el mismo país se permitan nombres como Marciana, pero no el de Lobo? En serio, hay nombres que son terribles y no creo que el de Lobo sea diferente. Ni mejor ni peor. Es raro, inusual. Pero también lo serían las primeras Daenerys, Shakira y demás. Menos mal que al final a estos padres si han podido poner Lobo a su hijo.


En fin, elegir el nombre de nuestros hijos puede darnos mucho trabajo. Y vosotras ¿qué pensáis de los nombres que están eligiendo algunos padres? ¿Qué tuvistéis en cuenta para elegir el de vuestros hijos? ¿Os dijeron algún comentario gracioso con los nombres elegidos?

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