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Introducción al huevo


Cuando iniciamos la alimentación complementaria, según el mes que tenga nuestro hijo hay que introducir un alimento u otro. Hoy quiero hablaros del huevo. Para mí, uno de los alimentos que más guerra pueden darnos. 





Antes de nada, aclarar que yo hablo de mi experiencia y de las pautas que nos indicó la enfermera de mi gordi.

Llegados a los 9 meses, es el momento de introducir el huevo. Al contrario que otros alimentos, hay que ir poco a poco para evitar reacciones alérgicas. Lo primero que hay que darle a probar es la yema cocida, bien cocida, y por cuartos. Iremos aumentando un cuarto cada tres o cuatro días, siempre y cuando no haya ninguna reacción.

Este paso nosotros lo seguimos y todo fue como la seda. Cuarto tras cuarto completamos la yema entera y no hubo ningún tipo de reacción. Según el papel informativo que nos dio su enfermera, hasta que no cumpliera el año no debiamos darle la clara. Así que esperamos.

Al cumplir el año, la enfermera nos dijo que se la fueramos introduciendo con los mismos pasos que seguimos para la yema. En cuartos y en intervalos de tres o cuatro días.

Cuando le dimos el primer día un cuarto, todo fue muy bien. Sin ningún tipo de reacción, así que yo respiré más tranquila. El segundo día, cuando tocó darle medio huevo, al acabar de comer le salieron unas ronchitas al rededor de la boca y un poco por el pecho y la barriga. Se le fueron en seguida, pero ya estabamos con la mosca detrás de la oreja. A los cuatro días repetimos el proceso y no le ocurrió nada. Ni ronchas ni nada, así que seguimos adelante...

El problema llegó cuando introducimos los tres cuartos de la clara. Nada más comer no le vimos nada, pero a media tarde tenía los brazos, la espalda y el pecho llenos de ronchas así que nos fuimos a urgencias inmediatamente. Allí nos dijo la pediatra que no parecía una alergia muy fuerte, tal vez una intorlerancia, pero que nos derivaba a alergología para que le hiciesen las pruebas pertinentes.

Tardaron casi dos meses en verla. Nos hicieron muchas preguntas sobre la introducción del huevo, incluso de la leche (menuda cara me puso cuando le dije que no tomaba leche de vaca porque seguía con la lactancia materna y su enfermera nos dijo que al seguir así no le hacía falta otra leche, sin contar yogures y demás derivados lácteos).

Después del interrogatorio de la doctora le hicieron unas pruebas. Las típicas de todos los que pasan por este especialista, rayitas en el brazo y las gotitas correspondientes a ver como reacciona. Pensé que lo llevaría mal y lloraría, pero se quedó embobada viendo a la enfermera haciendo la prueba. Poco a poco empezaron a hincharse y ponerse rojas las marcas. Resultado positivo. Alérgica al huevo.

Volvimos a la consulta y nos dieron las pautas para su alimentación. Tiene prohibido cualquier alimento que contenga huevos o trazas del mismo. De hecho, le ha prohibido cosas que ella ha probado sin problemas, se lo dijimos y nos contestó que no se los dieramos hasta nueva orden. Para terminar de saber el grado de alergia que tiene le mandaron una analítica, de la que sabremos el resultado a finales de octubre (de nuevo, para que correr). Así que nada, ahora nos toca mirar muy bien las etiquetas de todas las cosas que compremos para ella.

¿Conocéis algún caso de alergia al huevo? ¿Se le ha ido con el tiempo o ha sido definitiva? ¿Algún consejo o recomendación?

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